Dejar caer las viejas estructuras

DEJAR CAER LAS VIEJAS ESTRUCTURAS

Por Naiara González Fontenla

Este ha sido un año de transformación, interna y externa. Quizás te haya ocurrido que lo que creías que era «tu verdad» o «la realidad» se haya hecho añicos, que las estructuras que te sustentaban se hayan caído o que todavía estés aferrándote a ellas. Hoy, 14 de diciembre, se produce un gran eclipse solar. Como todo, puede ser una oportunidad para crecer, una piedra en el camino o algo ajeno que ocurre en el Cosmos y no tiene nada que ver contigo. Tú eliges. Este eclipse viene a darnos un empujón más en este soltar, para dejar caer las viejas estructuras y prepararnos para que entre lo nuevo. Quizás a ti también esto te resuene de alguna forma:

«Estás de pie, crees que te sostienes por ti misma, tus pies se agarran al suelo. Tus dedos se doblan como garras para no despegar, para sentir esa seguridad bajo las plantas. De repente, todo a tu alrededor comienza a caer haciendo un estruendo enorme, las paredes más cercanas, las que tenías pegadas a tu vientre y a tu cara, aunque creías que había más espacio, se caen. En un instante… plof! todo se desploma, incluso el suelo bajo tus pies desaparece. Tus garras ya no sirven de nada, ya no hay a donde agarrarse. Todo empieza a girar, a dar vueltas y vueltas, la sensación de estar perdida en el vacío, la soledad más profunda y desgarradora. Eres consciente ahora de a donde estabas sujeta, a todo aquello que era ajeno a ti. Creías que ahí era donde estaba el sostén, creías que te sostenías tú misma. Pero no era así…y ahora que?  Te dices, ahora que? se acabó todo. Intentas tirar cuerdas para amarrarte pero no funciona.  Vagas por el espacio intentando agarrarte a algo, hasta que las fuerzas se pierden y te entregas muerta de cansancio. Y de repente… la nada, el vacío, descubres el «no hacer» y te entregas. De vez en cuando te  levantas de un salto intentando agarrarte a algo hasta que te acuerdas de que no hay nada adonde agarrarse, toca entregarse. Dejas que las miles de cuerdas se desaten, que todas las piezas que estaban atadas con cuerdas se puedan soltar, desprenderse de ti, como un puzle  que se va deshaciendo en cachitos. Tus piezas se sueltan. Una luz que nace del centro del pecho explosiona, y conforma un tubo que va de arriba abajo, de un lado al otro, toma todas las direcciones posibles estructurándote, conformando un eje. Todas las piezas van reencajando ahora alrededor de ese eje. En base a él. Y tú sientes como de nuevo vas volviendo a formar esa corporeidad. Te incorporas y te observas internamente, hay algo extraño en ti, sientes como si un tronco de luz te atravesara, hiciera de eje central para sostenerte. Es una sensación nueva. Ahora puedes volar sin desintegrarte, ahora puedes aterrizar sin caerte y sin necesitar a un otr@ que te contenga. Ahora eres tu propio sostén. Ahora, solo falta saber hacia donde ir, pero no importa, porque en cualquier lugar estarás segura y sostenida. Porque no importa lo que haya fuera, todo eso será un regalo a mayores. Gracias Gracias Gracias»

Naiara González Fontenla. Facilitadora de procesos grupales e individuales.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: