El Dragón Dormido

EL DRAGÓN DORMIDO

Por Naiara González Fontenla

A veces, los lugares, también nos cuentan historias. Historias que nos hacen crecer, reflexionar, aprender. Aquí os dejo la historia que me contó uno de los lugares más impresionantes de O Courel:

«Hace muchos, muchos miles de años, un Dragón custodiaba estas tierras, un dragón fuerte y poderoso, cuyas llamas destruían todo lo que se ponía a su alcance. Este dragón custodiaba con tanta fuerza esta tierra porque sabía de su poder. Y su mal uso podía afectar hasta al corazón de la Tierra.

Un día, una mujer fuerte y poderosa a la vez que dulce y honesta, se acercó a estos bosques. Se sintió embelesada, encantada por ellos, y decidió entrar. El dragón no atacó inmediatamente, pues la energía de esta mujer era bella y cristalina como la de la esmeralda. Una energía limpia y luminosa, llena de amor y de luz. Se acercó a ella y observó que el miedo no cabía en su corazón, que sus ojos lo miraban con ternura, con amor, que no podía ni siquiera imaginar el fuego destructor que podría salir de su boca. Él se sintió también embelesado por ella, nunca había recibido tanto amor, así es que la dejó pasar. Nada ocurrirá, pensó, es imposible que algo malo pueda pasar con esta mujer.

Ella vivió en estos bosques durante mucho tiempo, acompañada de este Dragón. Sin embargo, su corazón comenzó a marchitarse, pues necesitaba entregar, necesitaba compartir, necesitaba poner al servicio su luz y su amor. Sabiendo de la potencia sanadora de este lugar, quiso abrirlo al mundo. El dragón, comenzó a ponerse nervioso, el miedo volvía a él, sabiendo que otras fuerzas podrían destruir este mundo. Ella con su inocencia y su amor no veía la forma en que esto pudiera ocurrir, así que lo convenció para empezar a invitar a otras mujeres al lugar. Y así fue, primero tan solo unas pocas eran las privilegiadas. Aquí se creaban maravillosas ceremonias de apertura, de corazón, de limpieza y de luz, de conexión con los espíritus del bosque. Todas ellas disfrutaban, bailaban y cantaban y cuando salían a fuera compartían toda esta luz.

Sin embargo, un día, una nueva mujer apareció. El dragón se sintió tenso al verla. Su corazón albergaba oscuridad, pero la inocente mujer creyó que esa oscuridad podría transformarse en luz en el medio de todas ellas, así es que dijo al dragón: “no temas, no es peligroso”, y continuó invitándola. Una noche después de una de las ceremonias la mujer se quedó escondida en el bosque y creó un hechizo que hizo que el dragón durmiera y no despertara. La mujer cuando se levantó fue a verlo y observó que estaba durmiendo. Intentó despertarlo pero no fue capaz. Se pasó los días llorando a su lado, llamó a las otras mujeres sabias para hacer ceremonias pero no había forma de despertarlo.

El bosque quedó desprotegido, pues con su sola presencia y atención estaba también generando esa energía que evitaba que la oscuridad entrara en el bosque y se hiciera con él. La inocencia de la mujer no fue suficiente para que esto no ocurriera.»

Es hora de despertar al dragón, de recuperar ese poder, esa fuerza dormida dentro de nosotrxs. El amor es esencial, y también la inocencia y esto no está reñido con el hecho de cuidar nuestro poder, hacerlo salir y no dejar que otr@s lo invadan. Saber observar quien entra, respetar nuestro espacio y cuidarlo, mantenernos en nuestro centro y poner límites.

Naiara González Fontenla: acompañamiento terapéutico en la Naturaleza, canalizaciones del Alma.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: