YAMAS, comportamientos yóguicos. ASTEYA.

 

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YAMAS, COMPORTAMIENTOS YÓGUICOS.

por Mabel (Nandishvara)

 

La tercera de las normas morales del yoga es Asteya. Significa no robar,  no aparentar ni pretender ser algo que no somos. Es sentirse íntegro, libre de avaricia, de las ganas de adquirir, de poseer, de tener; es también no apropiarse de lo ajeno, no apropiarse de ideas, pensamientos, honor, reputación y tiempo de los demás. Si no deseamos lo que no es nuestro, tenemos menos contenido, desequilibrio y preocupaciones en la mente.

Trabajar en Asteya como veíamos, significa aceptar lo que somos y aceptar nuestras posibilidades en nuestro día a día, debemos sentirnos orgullosos y satisfechos de cómo somos y de lo que tenemos. Su expresión positiva es regalar tiempo, energía o cosas. Esto se ve muy claro cuando se trata de objetos materiales, pero va mucho más allá. Los celos o la envidia serían un buen ejemplo de falta de Asteya.

En la práctica de asanas, junto con Ahimsa, sería no lastimar el cuerpo o no tratar de forzar un proceso interno que lleva su tiempo y comprensión realizarlo. Muchas veces forzamos algunas partes de nuestro cuerpo para conseguir la postura que aún no sale como se quiere, sin tener en cuenta si ello nos provoca alguna lesión o nos hace abusar más de la cuenta. Eso no es practicar asteya, estamos forzando nuestro propio cuerpo solo por aparentar algo que no somos. Tu experiencia es solo tuya. Puede que no te veas como la persona que está junto a ti, que adopta una postura más avanzada.  Tus intentos de hacer ‘su’ postura pueden traerte dolor y desaliento. Podrás decidir qué es lo que tú necesitas y hacer la postura de acuerdo a tus posibilidades si estás completamente presente y eres totalmente sensato acerca de tus límites, evitando tomar lo que no es tuyo.

Asteya se puede aplicar al pranayama, por ejemplo, manteniendo la inspiración y la exalación iguales: no quitándole importancia a una ni a otra, hacerlas de la misma duración. La respiración refleja el estado de la mente, esta práctica ayudará a crear un estado de equilibrio interior y calma. Pero no todo es blanco o negro, debemos adaptarnos a cada momento. Si estás muy cansado/a puedes alargar la inspiración para absorber más energía y revitalizar tu mente; si, por el contrario, te encuentras en estado de nerviosismo, puedes alargar la exalación para relajar el cuerpo y liberar las tensiones.

Conectarnos con el principio del Asteya significa que aceptamos el reto de hacer crecer nuestras cualidades y potenciales desde donde estamos realmente (Satya), viviendo la vida que queremos, y vivirla a través de nuestros propios méritos, a través de medios honestos, sin miedo.

 

Mabel Carro (Nandishvara)

Profesora de Yoga y Meditación (MBLC).

Violonchelista y Sonoterapeuta.

Monitora de Relajación y Psicología positiva.

 

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